El proceso de sellado de bridas, cárteres de motor, turbinas y componentes mecánicos en general requiere una atención rigurosa. Una dosificación insuficiente o excesiva puede dar lugar a fugas o contaminaciones; resulta evidente, por tanto, que la atención y el control del proceso deben ser máximos.
El sellante puede extraerse, según el caso, de cartuchos de 310 cc o de bidones de 20 hasta 200 kg. Sensores de nivel permiten monitorizar el consumo y preparar el cambio, o bien conmutar la instalación a otro contenedor para realizar la sustitución sin ninguna parada productiva.
El sellante es conducido — a baja o alta presión — hacia la instalación de dosificación volumétrica, que puede realizarse con:
Bombas volumétricas de tornillo PCP, que permiten:
– Una dosificación precisa y repetible, sin condicionamientos por temperatura y presión del fluido.
– Montaje sobre el brazo del robot gracias al reducido peso y las dimensiones compactas.
– El efecto suck-back mediante la inversión de la rotación del motor.
– La gestión de todos los parámetros a través del controlador dedicado, fácilmente interfazable con PLC o robot.
Bombas volumétricas de engranajes GP, que permiten:
– La alimentación incluso a presiones muy elevadas de productos de alta viscosidad.
– Una dosificación precisa y controlable, sin condicionamientos por temperatura y presión del fluido.
– La gestión de todos los parámetros de dosificación mediante el controlador dedicado, fácilmente interfazable con PLC o robot.
Cuando está correctamente diseñada, la dosificación de sellantes silicónicos y la dosificación de sellantes poliuretánicos deja de representar un problema.