Las grasas para conectores eléctricos sirven para crear una película entre las laminillas de un contacto.
Las ventajas son múltiples: reducción de la corrosión y la oxidación, incremento del aislamiento y menor esfuerzo de inserción.
No obstante, estos lubricantes y geles deben dosificarse prestando la máxima atención a:
– Precisión de la cantidad dosificada.
– Precisión del posicionamiento del lubricante.
– Evitar el desperdicio de grasas de coste extremadamente elevado.
– Objetivar cada fase del proceso de dosificación y de la aplicación.
Los dosificadores volumétricos constituyen una respuesta óptima a estas necesidades, especialmente cuando se integran con boquillas y utillajes diseñados y fabricados específicamente, así como con sistemas de control de proceso que permiten mantener bajo supervisión la totalidad de la aplicación.