Los fluidos anaeróbicos son adhesivos que polimerizan cuando se dan dos condiciones simultáneas: la ausencia de aire y el contacto con materiales reactivos, como metales y aleaciones.
Las dos aplicaciones típicas son:
– Encolado de rodamientos.
– Encolado de casquillos.
– Bloqueo de filetes de tornillos, prisioneros y pasadores.
Dada su naturaleza altamente reactiva, es fundamental que todo el circuito esté preservado del contacto con metal, incluso en forma de polvo o viruta. Los adhesivos se alimentan habitualmente mediante depósitos que evitan cualquier trasvasado, contaminación o riesgo de ensuciamiento. Los depósitos de la serie PT2, por ejemplo, están diseñados específicamente para alojar los botes estándar de 250 ml de adhesivo Loctite o Loxeal (marcas registradas de sus respectivos propietarios) y para controlar el nivel sin contacto directo.
La dosificación de adhesivos anaeróbicos puede realizarse con válvulas de presión/tiempo de membrana como la DA250, o bien con las nuevas bombas volumétricas PCP.
Las bombas volumétricas PCP, en su versión especial para bloqueantes anaeróbicos y fijadores de roscas, disponen de cuerpo en PEEK y rotor en POM, evitando así el contacto entre el adhesivo y cualquier material reactivo.
Estas bombas garantizan una dosificación volumétrica de adhesivos anaeróbicos y pueden utilizarse para crear cordones, puntos de adhesivo o encolar alojamientos circulares cuando se montan sobre sistemas centrífugos.
La dosificación de fijadores de roscas deja de ser un problema y se convierte en un proceso extremadamente repetible, fiable y ajustable vía software sin ninguna configuración mecánica.
Otros controles de proceso disponibles incluyen:
– Objetivación de la cantidad de adhesivo dosificada.
– Detección y purga de posibles burbujas de aire presentes en el adhesivo.
– Verificación de la presencia del adhesivo sobre la pieza.
– Control continuo del nivel del depósito de adhesivo.